El movimiento es energía, es aprendizaje, es vida; además, hay que tomar en cuenta que el movimiento tiene diversas funciones entre las cuales podemos destacar aquellas que relacionan lo corporal, lo cognitivo y lo afectivo. Las más notables son: posibilidad de conocimiento de sí mismo y del entorno, organización de las percepciones, mejora de la capacidad anatómica y funcional del organismo, posibilidad de relación o socialización y función higiénica.